Pocas cosas me gustan más que acabar una ruta con el sol cayendo. Estas son tres que repito siempre.
El Garbí, en la Sierra Calderona: una subida corta con vistas al mar y a la huerta. Perfecta para una tarde entre semana.
El Montgó, en Dénia: más exigente, pero desde arriba ves la costa y, los días claros, hasta Ibiza.
La Serra d'Irta, en Peñíscola: un sendero junto al mar con calas para darte un baño al final.
Lleva siempre frontal: después del atardecer la luz se va muy rápido.
